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5 formas de motivar a otros

5 formas de motivar a otros en la Pastoral Juvenil

Aprende el arte de motivar con métodos accesibles. Descubre cómo pequeños gestos pueden hacer la diferencia. ¡Fomenta el acompañamiento!

Miguel Euraque

Miguel Euraque

11 de noviembre de 2009
6 min

Tabla de contenidos

Introducción

El día de mi último cumpleaños se salió de lo común, pues recibí varios saludos por parte de familiares y amigos. Algo que antes ya había sucedido, pero que esta vez fue en una cantidad mucho mayor.

De allí que en este artículo quiero compartir contigo algunas ideas prácticas para motivar a otros. Estas ideas las saqué de lo que mis amigos y familiares han hecho.

Dales palabras de aliento

Realmente considero que el dar palabras de aliento a otros es muy importante, pues todos en algún momento de nuestra vida necesitamos sentirnos especiales. Y qué mejor forma de hacerlo que tomándonos el tiempo para elogiar algo que otros han hecho bien, o elogiar algún rasgo de carácter que influencia positivamente a otros.

Notarás que si buscas con cuidado, podrás encontrar más de una cosa por la cual deberías elogiar a la otra persona.

  • Podría ser por su perseverancia.
  • O por su pasión para realizar ciertas tareas.
  • O por su buen sentido de humor.
  • O por ser una persona amigable.
  • O por ser un joven o señorita muy colaborador, etc.

Todo dependerá de que te animes a elogiarlos y a darles palabras de aliento, las cuales son cosas que tú consideras dignas de comentarles.

Ejemplos de esto son mis amigos Danny y Carito. Pues resulta que hace unos meses llevaba a mi amigo Danny en el automóvil e íbamos platicando de varias cosas, cuando él hizo un comentario acerca de lo que hacía unos cuantos minutos atrás había hablado con su amiga Carito sobre mí.

La verdad, a través de su comentario pude ver algo que realmente jamás me había puesto a meditar sobre las cosas que el Señor me ha permitido hacer en su ministerio. Y debo decir que ese comentario me fue de mucha bendición. Por tal motivo es que considero importante que como líderes podamos compartir a los jóvenes cara a cara qué cosas son las que están haciendo bien, pues esto les será de bendición y ánimo para ellos como personas.

Envíales un mensajito

Otra cosa que puedes hacer para motivar a otros es enviarles un mensajito de texto. Algo así como lo que recientemente hizo Emmanuel, un jovencito que inició hace poco en el ministerio del cual estoy a cargo.

Emmanuel, después de haberme pedido mi número de celular en nuestra última reunión, me envió durante la semana un mensaje de texto que estoy seguro fue algo espontáneo, pero me bendijo grandemente, ya que no me lo esperaba. Y es que recibir mensajes de otras personas literalmente le dice al receptor: ¡aún me acuerdo de ti!

Hazles una tarjeta

No necesitas un gran presupuesto. Bien puedes hacerla de la manera más sencilla, pero procurando siempre que sea algo bonito y que, sobre todo, tenga un mensaje único para cada persona. Claro, si quieres, puedes agregarle un dulce a cada tarjeta o un chocolate, pues eso es algo que estoy seguro muchos disfrutarán al recibirlo.

Envíales un correo electrónico

Un correo electrónico puede ser de gran motivación, principalmente para las personas que trabajan. Algo que podrías hacer es hacer una lista con todos los correos electrónicos de las personas a las que quieres motivar y procurar enviarles cada cierta cantidad de días un correo electrónico. Lo ideal sería que comenzaras con dos o tres personas a la semana.

Hazles una llamada telefónica

No tiene que ser muy larga. Quizás podría ser de unos 2 o 5 minutos máximo, durante los cuales le podrías preguntar al joven o señorita cómo ha estado. O, si ya conoces más acerca de él, tal vez le podrías preguntar cómo le va en sus clases, o cómo le fue en el último partido que tuvo, o qué tal estuvo el campamento o congreso al que asistió el fin de semana pasado.

Nota Importante: Mi recomendación final es que procures hacer todas estas cosas pero con medida. Recuerda, los excesos son malos y si llamas a tus jóvenes todos los días, quizás en la primera semana lo sentirán como una bendición; a la segunda ya comenzarán a ser molestas; a la tercera quizás ya les sea molesta tu llamada; y a la cuarta lo más probable es que no te contesten las llamadas. (Los extremos son malos).

Claro, estoy generalizando bastante. Pero creo que es muy importante que tomes este consejo en cuenta con todas las ideas anteriores, pues cuando haces algo muy seguido y en gran cantidad, a veces llega un momento que se le pierde eso especial que tiene.

Conclusión: Pequeños gestos, gran impacto

Motivar a otros no requiere de grandes recursos ni esfuerzos sobrehumanos, sino de atención genuina y acciones consistentes. Como hemos visto, desde unas palabras de aliento hasta una simple llamada telefónica pueden convertirse en poderosas herramientas de ánimo y edificación. Lo verdaderamente transformador no está en la escala de la acción, sino en la sinceridad detrás de cada gesto.

Te animo a poner en práctica estas ideas, recordando siempre que la clave está en la autenticidad y la mesura. Como bien señala la nota importante, el exceso puede desgastar incluso la mejor intención. Comienza hoy mismo, elige una persona y manifiestale tu aprecio con alguna de estas sencillas pero significativas acciones. Verás cómo no solo bendecirás a otros, sino que encontrarás una profunda satisfacción en ser canal de encouragement para quienes te rodean.

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