
Pugpig: crear y publicar revistas y folletos en HTML5
Pugpig fue una de las primeras plataformas para crear revistas digitales interactivas en HTML5. Hoy atiende a editoriales grandes; te cuento qué fue, qué cambió y cómo crear hoy la revista digital de tu ministerio.

Miguel Euraque
El folleto impreso de tu grupo de jóvenes se reparte los domingos, y casi todos terminan en el mismo lugar: la basura o el fondo de una mochila. No es que el contenido no valga, es que el formato no conversa con chicos y chicas que leen en pantallas desde que nacieron. Y cuando se trata de fomentar la lectura, el formato importa tanto como el contenido.
Hace más de una década, una herramienta pareció tener la respuesta: Pugpig, una plataforma para crear y publicar revistas y folletos digitales en HTML5, pensada para que el contenido fuera interactivo y se viera en cualquier dispositivo móvil. En este artículo te cuento qué fue Pugpig, qué pasó con ella y, sobre todo, cómo puedes lograr hoy lo que prometía: una revista digital para tu ministerio que los jóvenes realmente quieran abrir.
Tabla de contenidos
- La idea detrás de Pugpig
- Por qué el contenido interactivo fomenta la lectura
- Qué es Pugpig hoy
- Lo que tu ministerio puede aprender
- Cómo crear hoy una revista digital de iglesia
- Tu folleto, con vida digital
La idea detrás de Pugpig
Pugpig apareció en 2010 con una propuesta adelantada a su tiempo: que una revista digital no fuera un PDF disfrazado, sino un material creado con tecnologías web, HTML5, el estándar de la web moderna, capaz de incluir texto, imágenes, video y elementos interactivos. El resultado se veía en celulares y tablets con Android y iOS, con páginas que se pasaban como en una revista de verdad, pero con las ventajas de lo digital.
La idea era seductora, sobre todo para un ministerio juvenil: si tienes muchos chicos y chicas a los que no les gusta leer, un material que se puede tocar, mover y explorar tiene más oportunidad de engancharlos que un folleto estático. Digitalizar el folleto del grupo o las predicaciones del último mes en ese formato parecía el siguiente paso natural. Y durante un tiempo, esa fue la promesa.
Por qué el contenido interactivo fomenta la lectura
Detrás de esa promesa hay algo cierto y que sigue vigente: la interacción baja la barrera de entrada a la lectura. Un joven que no abre un libro de veinte páginas puede pasar veinte minutos tocando una revista digital donde puede ver un video, tocar una imagen para agrandarla o saltar entre secciones. No es que la interacción reemplace la lectura; es que la invita.
Además, el formato digital resuelve problemas prácticos del folleto impreso: no hay que imprimir, no hay que repartir, no se agota, y se actualiza sin volver a diseñar todo. Un mensaje predicado el domingo puede estar en la revista digital el lunes. Para un ministerio con presupuesto corto y contenido constante, esa agilidad vale mucho.
Qué es Pugpig hoy
Aquí va la parte honesta. Pugpig no desapareció, pero cambió de público. Hoy es una plataforma profesional que trabaja con editoriales de noticias y medios grandes; más de trescientas marcas alrededor del mundo usan su tecnología para publicar aplicaciones de contenido. Es decir, ya no es una herramienta que un líder de jóvenes abra para armar su revista: es un servicio que contratan empresas de medios.
Eso no hace inválida la idea original, pero sí obliga a buscar otras vías para el mismo objetivo. Si tu ministerio quiere una revista digital hoy, Pugpig no es el camino, no por falta de calidad, sino porque dejó de ser una herramienta para personas como tú. Y la buena noticia es que hoy las opciones para lograrlo son más y más accesibles que en 2012.
Lo que tu ministerio puede aprender
La lección de Pugpig vale más que la herramienta: el formato interactivo puede acercar a los jóvenes a la lectura, y digitalizar el contenido del ministerio es una inversión que rinde. No necesitas la plataforma de una editorial para aplicar esa idea. Necesitas empezar con lo que ya produces.
Piensa en lo que tu ministerio ya genera: el folleto del grupo, los mensajes de las últimas semanas, las fotos de las actividades, los anuncios de eventos. Todo eso puede vivir en una revista digital sencilla que los jóvenes consulten desde su celular. El contenido ya existe; lo que falta es darle un formato que invite a abrir.
Cómo crear hoy una revista digital de iglesia
No necesitas saber programar ni pagar una plataforma cara. Estas son las vías más realistas hoy:
- Diseña con Canva y exporta a PDF. Canva tiene plantillas de revistas y folletos listas para llenar. Diseñas las páginas con fotos y texto, exportas el PDF y lo compartes por WhatsApp o lo subes a tu página. Sencillo y gratuito en lo esencial.
- Convierte el PDF en un folleto con páginas. Plataformas de publicación digital como Issuu o FlipHTML5 convierten tu PDF en una revista con efecto de pasar páginas, visible en el navegador de cualquier celular. Sus planes gratuitos alcanzan para un ministerio.
- Arma una página web sencilla. Si tu iglesia ya tiene sitio, una sección de «Revista» o «Recursos» puede presentar los mensajes y materiales en formato de lectura cómoda para el móvil. Es lo más duradero: no dependes de una plataforma.
- Combina lo impreso con lo digital. El folleto impreso puede llevar un código QR que lleve a la versión digital interactiva. Así el papel sigue cumpliendo su papel, y lo digital agrega lo que el papel no puede.
El criterio es el mismo de siempre: elige la vía más simple que tu equipo pueda mantener. Una revista que sale una vez al año y está desactualizada genera el efecto contrario; una que se actualiza con lo que ya produces se vuelve un hábito.
Tu folleto, con vida digital
Pugpig fue pionera en una idea que hoy damos por sentada: que el contenido de una iglesia puede leerse, tocarse y compartirse desde un celular. La plataforma creció hacia las editoriales, pero la idea quedó a tu alcance con herramientas mucho más simples. La pregunta no es si puedes hacer una revista digital para tu ministerio: es si tu contenido merece ese formato. Y lo merece.
Empieza pequeño: toma el folleto de tu próximo evento o el mensaje de la última reunión, pásalo a un formato digital sencillo y compártelo con tu grupo. Observa cuántos lo abren, cuántos lo reenvían. Ese primer paso te dirá más que cualquier artículo, y la próxima edición será más fácil que la primera.
¿Qué contenido de tu ministerio crees que merece una versión digital? Cuéntamelo en los comentarios.
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